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Andreas
Gurzky - Fotógrafo
Cualquier
perspectiva de análisis del trabajo fotográfico de Andreas
Gurzky, y cualquier perspectiva de análisis de cualquier cosa,
representa un ejercicio de subjetividad. Sin embargo, en el trabajo de
este fotógrafo Alemán, se pueden reconocer dos puntos de
partida o dos circunstancias que delimitan y determinan su modo de operación
tanto formal como expresivo.
En primer lugar es necesario tomar en cuenta que fue alumno de los fotógrafos
Bernard y Hilla Becher, quienes al vivir su infancia y juventud en las
transiciones de las guerras, desarrollaron una gran conciencia social,
la cuál influyó su trabajo y sus técnicas de enseñanza.
Estos fotógrafos llevaron la documentación tipológica
de estructuras industriales de la decadencia del imperio nazi, como son
tanques de gas, torres de agua, sistemas de refrigeración, molinos,
silos, etc, a un plano estético y conceptual que rompió
con la tradición expresionista y amplió la perspectiva de
la corriente llamada Nueva Objetividad, consiguiendo al mismo tiempo una
muy buena recepción por el movimiento minimalista.

El sistema de trabajo que desarrollaron les sirvió como modelo
de enseñanza que aplicaron en la academia de Duseldorf. Este modelo
consistía en la selección de una temática, que fuera
esencialmente social, y la adopción de un estilo uniforme de representación
basado en la creación de una tipología de investigación.
Ademas la academia de Duseldorf se había convertido desde la post
guerra en el centro académico de vanguardia alemana pues Josep
Bueys, Gerhard Richter y Sigmar Polke entre otros artistas habían
enseñando ahí.

Por otro lado, Gurzky fue hijo de un fotógrafo comercial, así
que desde muy joven estuvo familiarizado con la técnica fotográfica
pero sobre todo con la búsqueda formal caracterizada por el cuidado
y acabado de productos realizados con fines comerciales. Por esta razón
el trabajo de Andreas Gursky es el resultado de la concatenación
o equilibrio de esas dos perspectivas. Por una parte un carácter
documental y social, que no está permeado por una critica moral
o algún cariz irónico, y por la otra, un depurado estilo
fotográfico de representación. La mayoría de sus
obras son presentadas como ampliaciones de gran escala que oscilan entre
los 50cm y 3 mts.Las temáticas con las que trabaja están
centradas en la fenomenología de las estructuras y los patrones
de la vida cotidiana que son del dominio popular, sin embargo la selección
de temáticas que hace para sus fotografías está basada
primordialmente en la relevancia social y el valor pictórico que
tienen. La tendencia visual que adoptó en sus inicios lo aproxima
a la tradición paisajista alemana y romántica del siglo
18, llegando a asociarlo con el trabajo de Caspar David Friedrich.El cuidado
del encuadre y la iluminación de cada toma está en equilibrio
con el uso de equipo óptico de precisión como telefotos
y telescopios. Esta tendencia técnica, le otorga al trabajo un
aura vouyerística llevada al extremo, casi a la del vigilante o
el espía. De la misma manera, el uso de cámaras de gran
formato, es decir, de negativos de película grandes, garantizan
un mayor detalle en la reproducción, rasgo que adquiere una gran
importancia en cada una de la piezas y en su trabajo en general.

Gurzky comenzó su proyecto artístico con la documentación
de la vida campestre y familiar de los alrededores de Duseldorf, Essen,
Zurich, etc. pero gradualmente los paisajes industriales, las fabricas,
los bancos, las canchas deportivas y edificios, fueron tomando una mayor
prominencia y simultáneamente la figura humana fue desplazada a
un segundo plano o a una posición inferior. Mediante esa perspectiva
distanciada, Gurzky mantiene un discurso neutral, en el que su identidad
nacional o cultural queda disimulada o nulificada. La mayoría de
las fotografías que ha hecho de Alemania, por lo general reflejan
una constante calma o tranquilidad que es poco asociada ese país
o el pasado alemán.

Al mismo tiempo que amplió su campo de operación a otros
países, su trabajo fue volviendose mas analítico consiguiendo
la convergencia de lo figurativo con lo abstracto. Su obra se ha ido enfocando
cada vez mas en la representación ideal de la transformación
del medio y el desarrollo capitalista, enfatizando la prominencia de la
industria, de las estructuras administrativas y del mundo mediático
del espectáculo. En algunas de sus fotografías pone en evidencia,
no solamente la serializacion de las dinámicas tecnológicas,
sino, la transformación del hombre en una más de las partes
de la misma estructura industrial o un patrón regular y repetido
de la fotografía.
La perspectiva que mantiene es casi siempre distanciada, sin embargo,
por el formato en el que son presentadas las fotografías y por
virtud del equipo con el que trabaja, el detalle tiene una gran peso comunicativo
y expresivo. Las fotografías se convierten en una mezcla de macrocosmos
y microcosmos que genera una sensación de vértigo o vacuidad
que inmediatamente atrae al espectador a observarlas desde cerca, e incita
a la búsqueda de referentes para su identificación.

El tamaño de presentación le otorga a la fotografía
un glamour espectacular que está permeado por la intención
documental, al lograr conjugar la grandeza del hecho, con lo ordinario
de la vida cotidiana, en el que el discurso político se vuelve
universal, es decir, hay una cantidad de elementos que tienen una connotación
inmediatamente política o mediática que apela a nuestro
sistema de decodificación de lo que sucede. En este sentido, la
distancia borra la familiaridad con las cosas y crea una ilusión
de abstracción de la misma realidad. Las estructuras quedan convertidas
en maquetas, mesas de juego o mapas. Por otro lado, otra característica
y rasgo importante de su trabajo ha sido la adopción de la tecnología
digital como auxiliar de la tecnología análoga, y el desarrollo
de técnicas de montaje, corrección de color, supresión
de elementos, que le han permitido enfatizar el mensaje o el impacto visual.

Es posible decir que una de las características mas importantes
atribuible al trabajo de Andreas Gurzky es el de convertirse en un instrumento
cognitivo de la proporción del mundo, donde el anonimato del individuo
queda subrayado y minimizado, pero simultáneamente justificado
y glorificado por la magnitud de sus obras. El ser humano queda expuesto
como un producto serial y anónimo dentro de una compleja red de
estructuras creadas por él mismo.
MC. 2007
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